Mi México querido.

Para el mexicano, la vida es una posibilidad de chingar o de ser chingado.

Octavio Paz.

Viajar por México va desde lo más alucinado a lo más triste, pasando por toda clase de humores, olores, sabores e imágenes que no nos pueden dejar impávidos por muy egoístas que seamos.

Hoy, estoy en Oaxaca. Uno de los estados, una de las comunidades de mexicanos con mayor atraso económico y social.

Estoy en una de sus playas maravillosas. No puedo dejar de preguntarme dónde han estado los planes y los responsables del desarrollo turístico y económico de México que este lugar, con esta riqueza, está sumido en la carencia y en la pobreza.

¿Que dónde han estado? Sepa su mais.

En los momentos que esto escribo, no hay señal de telefonía desde Huatulco hasta estos lares y quien sabe hasta dónde más.

Líneas caídas por la tormenta que hubo ayer por la noche. Como si estuviéramos en 1920. Los lugareños resignados -se ve que les pasa a cada rato- le echan la culpa a un huracán que va pasando. Seguro ha de ir en camión y por carretera el dichoso huracán, ya que desde esta mañana está soleado de a madre.

Tampoco, por lo mismo hay señal de internet, faltaba más. Y hoy ya pocas cosas funcionan sin tener que interactuar con “la internet” en algún momento. Solamente los puestos callejeros de tacos y tlayudas se han salvado de esto. Y no todos.

Tan ridículamente torpe es este asunto, que hace un rato salí de un hotel y me moví a otro. Así estaba planeado, ya que quería conocer ambos.

Bueno, pues me salí sin haber podido liquidar la cuenta. Qué tal. Y así me dejaron irme. No quedaba de otra.

Por supuesto quedé de regresar mañana por la mañana para liquidar esa cuenta, faltaba más. Ladrones y abusivos nunca. ¿Pero qué tal que hoy me hubiera tenido que ir al aeropuerto a tomar un vuelo de regreso a casa?

Fregosky el asuntosky. Con todas las molestias que eso significa para todos los involucrados.

Y bueno, a mí todavía me pueden ir a perseguir a Santa Catarina, NL, lugar de mi actual morada.

Pero ahora imagínense esto ¿y si fuera yo francés y mi lugar de residencia fuera París? Claramente, entre que me regreso por carretera a Huatulco, tomo el vuelo a CDMX, conecto con mi vuelo a París, llego a mi casa, me salgo hecho madre a tomar el metro con destino al arco del triunfo a celebrar la llegada de Messi al PSG, me pongo como cuba junto con amigos y desconocidos por la felicidad de tan jubilosa llegada, después de días de gritos y celebraciones encuentro mi camino a casa, llego y me doy cuenta de que se me perdieron las pinches llaves, mi casera llama al cerrajero, me abren la puerta y me cobran €200 euros por el desmadrito, me duermo dos dias completos entre cansancio de viaje, la borrachera y el cambio de horario, me la curo, tomo consciencia nuevamente del lugar, sitio y hora en la que me encuentro, me preparo algo de comer y abro una cheve, enciendo la compu, leo los doscientos correos retrasados que tengo hasta que llego finalmente al que me envió el hotel en el que estuve hospedado en Zipolite, diciéndome que ¿qué pex con el pago?, ya pasaron tres lustros.

A estas alturas seguro ya ni me acuerdo no solo de que hubiese podido estar en México… ¡seguramente ya ni me voy a acordar de que haya yo salido de viaje! Habrá una perfecta y absoluta eternidad entre un evento -playa- y el otro evento -cobro-

Aún es el caso de que acierte yo a pagarles, el hotel de Oaxaca habrá estado sin su lana la misma eternidad. Pero el pago de empleados, a proveedores, de servicios, de impuestos y demás, esos sí al día.

Pero eso a los responsables del desarrollo turístico y económico de este país los tiene perfectamente sin cuidado, les ha preocupado o mortificado tanto como la falla del Hubble de hace unas semanas.

Ahora imaginemos el mismo escenario sin las carreteras, escuelas, hospitales, centros de desarrollo comunitario, espacios deportivos y culturales que han hecho y siguen haciendo falta en esta parte tan hermosa del mundo que llamamos Oaxaca, México, pero con las carretadas de dinero que hemos mandado por lustros. (No tengo el dato exacto a mano, no hay interné pa’ consultar, pero este estado es de los que más porcentaje de participación federal recibe por cada peso enviado a la federación)

Es inmundo por decir lo menos.

Espero que al menos, toditos ellos sean aficionados del Barça y tengan las tripas engarrotadas por la salida del gran Messi. Así como está su charro negro.

Por lo menos.

Zipolite, Oaxaca, agosto 10, 2021.

Publicado por JC Christy

Pasajero de esta nave llamada mundo,... deseoso de escribir, de compartir ideas, reflexiones, y lecciones aprendidas... con el reto de hacerlas sencillas e interesantes, buscando motivar, divertir, enseñar, aprender.

2 comentarios sobre “Mi México querido.

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